Reconciliación integral con Dios, con uno mismo y entre las personas
Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes. 15 Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes.
Mateo 6:14-15
Queremos evidenciar en la comunidad relaciones sanas y auténticas, fruto de una sanidad emocional profunda. Relaciones que nacen del perdón, y de una mirada que reconoce en los demás el valor que Dios nos da: sin etiquetas, sin intereses ocultos, simplemente reflejando el poder redentor y restaurador de una vida perdonada.
Una comunidad transformada por el perdón se convierte en un espacio seguro para la reconciliación, la inclusión y la dignidad.
Algunas evidencias concretas que revelan esta transformación:
🏠 Restauración de relaciones familiares, incluso fuera del entorno eclesial, como testimonio de que el amor y el perdón son fuerzas que sanan más allá de los muros de la iglesia.
✊ Campañas contra el racismo, la discriminación y la estigmatización de grupos vulnerables, promoviendo una cultura de respeto y justicia para todos.
🤝 Espacios de mediación comunitaria para resolver conflictos de manera pacífica, donde el diálogo, la empatía y la restauración sean protagonistas.
El perdón no es debilidad: es una fuerza transformadora que sana corazones, reconstruye vínculos y da testimonio del carácter de Dios en medio de la comunidad.
Nació en Quito – Ecuador, julio de 1967. Desde los 22 años, liderar la congregación de CBFC Ministries, donde actualmente supervisa 12 iglesias florecientes y muchas más en proceso de crecimiento y revitalización.
A lo largo de su trayectoria ministerial, ha ocupado diversos cargos, incluyendo Tesorero Nacional de la CEADE Ecuador durante 14 años, Director Nacional de Misiones Foráneas y Director de Plantación de Iglesias de CEPI CEADE Ecuador. Hoy en día, es reconocido como conferencista, consultor, mentor y coach en plantación y revitalización de iglesias, además de ser consejero en la formación de pastores influyentes que transformen nuevas generaciones.
Franklin está casado desde hace 31 años y tiene dos hijos y dos nietas. Junto a su familia, se dedica plenamente al ministerio, con la pasión de expandir el Reino de Dios a través de la plantación de iglesias en todas las familias del mundo.